El origen del
heavy metal remonta a fines de los años 60, impulsado
por varios grupos de aquella época, los cuales fueron incorporando mayor
potencia a su música como por ejemplo, y principalmente:
Deep Purple,
UFO,
Wishbone Ash,
Jethro Tull,
Cream,
Led Zeppelin, pero principalmente
Black Sabbath, que es la
banda que marcó con su sonido, líricas y propuesta, las principales pautas que
caracterizan al
metal y que es por lo cual
se les reconoce como los pioneros del género.
El “heavy metal” con estas bandas precursoras ganó popularidad en el
Reino Unido,
Europa y
EE. UU. a principio de los
años 1970. Tuvo un declive con
el surgimiento comercial del
punk, pero
también su gran resurgimiento y redefinición con el movimiento
underground
desarrollado en paralelo a este último, llamado la
Nueva Ola del Heavy Metal
Británico (o
NWOBHM), encabezada por
Iron Maiden desde mediados de los años 70 hasta
principios de los 80.
[7] [8] [9] Este movimiento tuvo un gran impacto
sobre todo en Inglaterra y Europa, al punto de redefinir el género, pero también
tuvo gran impacto en la escena
underground de
EE. UU., en donde a partir de
este, surgieron subgéneros como el
thrash metal con bandas como
Metallica,
Exodus, etc., quienes tuvieron su principal
fuente de inspiración en este movimiento británico.
También muchas bandas asociadas al hard rock y el rock and roll como Van Halen, AC/DC, Scorpions, etc., endurecieron su sonido en esta
época, al igual que vieron potenciadas sus carreras al alero de este movimiento,
así como también resurgieron los pioneros del género como los propios Black Sabbath (asolados en
ese tiempo en especial por el abuso de
drogas), Ozzy Osbourne que potenció su carrera como
solista, al igual que Ronnie James Dio (y su etapa solista conocida
simplemente como Dio), así como previamente
con Black Sabbath en la etapa Heaven and Hell y Rainbow (que además otorgó el sentido épico y místico
al género).